"Quiero enamorarme, ¿de quien, de qué? Aún no lo sé, mis conjeturas poco a poco regresan a ser quimeras, solo cosas que mi mente cree, pero que mis ojos nunca han divisado. Me encantaría un amor sincero, lleno de música y literatura, un amor prescindible de poesía, literatura innata. Amor con todas sus letras, y en cada letra descubrir algo nuevo, y volver a empezar cuando haya terminado. Un amor poético, no importa que fuera épico, ni idealista. Quisiera un amor platónico, pero de verdad platónico, lleno de ideas e interminables dialectos.
Quiero enamorarme, de una mujer lectora, esposa y amante de la literatura; Presa de la música, madre de las melodías y de las notas musicales; Una mujer de mente abierta al conocimiento, de debate; Una damisela indefensa ante las caricias y la pasión, pero ante la vida toda una Atenea inquebrantable.
¿El físico? No entiendo cual es la belleza para los humanos. Vivimos en lo relativo, cada colonia, estado, país o continente tiene su propia definición de belleza. Incluso cada persona conserva desde niño el recuerdo de lo que le han infundado, para darle razón a lo que para él es hermoso, para lo que él piensa que vale la pena cuidar, defender y amar.
¿El físico? No entiendo cual es la belleza para los humanos. Vivimos en lo relativo, cada colonia, estado, país o continente tiene su propia definición de belleza. Incluso cada persona conserva desde niño el recuerdo de lo que le han infundado, para darle razón a lo que para él es hermoso, para lo que él piensa que vale la pena cuidar, defender y amar.
Una cara bonita, un cuerpo "perfecto" (llana aquella estupidez de nombrar las tallas perfectas de una mujer, de enjaretar un idealismo, de dominar paradigmas que después la gente cree ciegamente) una imponente estatura, un cabello maravilloso, unas manos pequeñas, un busto deseable, unas piernas de lujo; ¿De que sirven? Al fin y al cabo el tiempo y el envejecimiento biológico es parejo. Pero el Alma, la esencia, lo que a esa persona la vuelve especial, lo que es, eso nunca se afecta por los estragos del padre tiempo. Prefiero la dulce patria de una mujer licita en todo; Amiga, que sepa hablar, escuchar, comprometerse, confiar. Prefiero una mujer que me impresione con su Bagaje, que pueda leer como yo; entre lineas y sin aburrirse, que por lo menos haya llegado a la mitad de éste escrito mal formado de un desconocido que a nadie le interesa."
- Quiero Enamorarme (Soliloquio interminable) -José Luis Méndez
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